Villar 40 es el resultado de una dura vivencia personal, acompañada por traumas infantiles y juveniles que todavía sigo arrastrando y que seguramente me acompañarán a lo largo de la vida. A través de la fotografía y del mismo proceso fotográfico, vuelvo física y emocionalmente a los rincones oscuros de ese lugar que han sido el escenario de episodios de violencia, maltrato e inacabables horas de angustia.
En este trabajo recopilo recuerdos de 10 años a través de fotografías que han acabado conformando un libro. En estos años tempranos, cuando se forman carácter y personalidad, las circunstancias vividas deberían haber sido diferentes. Pero eso no lo eliges.
Desde el dolor, la nostalgia y el miedo, explico escenas vividas entre las paredes de la que era nuestra casa, mía y de mi madre.
En el trabajo aparecen implícitamente agresiones y angustias y explícitamente la soledad. Me acompaño de dibujos, esbozos que me han ayudado a hacer memoria antes de volver a casa.














Eres una artistaza <3